
Últimamente desde Minúscula siempre nos llegan novedades interesantes.Este mismo lunes recibimos Medallones, de la polaca Zofia Nalkowska, una serie de 8 breves relatos verdaderamente impactantes, muy turbadores, que la autora redactó en 1946 tras su participación en la Comisión de Investigación de los Crímenes Alemanes en Polonia (posteriormente renombrada como Crímenes hitlerianos).
Por supuesto los relatos son escalofriantes, inspirados en experiencias y testimonios de supervivientes y verdugos. Son relatos que por más que estén oídos nunca dejan de impresionar.
Con una prosa marcadamente periodística, muy moderna, Zofia Nalkoskwa no se permite un solo lujo en su narración.Las palabras son duras, sobrias y concisas, de una lucidez horripilante.
La obra, breve, se lee de un tirón sin permitir un respiro y, casi diría, ni un solo pestañeo, con los ojos abiertos al máximo y una inquietud muda, creciente.
Todos hemos oído miles de testimonios sobre este vergonzoso periodo de la historia del S.XX pero una vez más, la inmensidad del horror del genocidio supera cualquier tipo de estúpido argumento o ridículas explicaciones.
Quedémonos con una inquietante verdad expresada con claridad documental por la autora dentro del relato final "Adultos y niños en Auschwitz":
-"Esta empresa,pensada y realizada con tanto rigor, fue obra de hombres.Fueron hombres quienes la ejecutaron y hombres quienes la padecieron.Fueron hombres quienes a otros hombres depararon semejante destino.
¿Qué clase de hombres?"
Importa sobre todo no olvidar estas palabras.

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